Por qué el recubrimiento PTA supera a otras técnicas
La soldadura por arco transferido por plasma ofrece una densidad y adherencia que ningún otro método de revestimiento duro iguala en condiciones de abrasión severa. No se trata de una capa superficial, sino de una fusión metalúrgica real.
Dureza superior a 62 HRC
Las aleaciones base cobalto y NiCrBSi aplicadas con PTA alcanzan durezas que duplican las obtenidas con HVOF o flame spray. En álabes de turbina, esto significa resistencia a partículas erosivas a más de 800 °C sin pérdida de filo aerodinámico.
Unión metalúrgica sin porosidad
A diferencia de los recubrimientos por proyección térmica, la capa PTA se fusiona con el sustrato formando una interfaz continua. No hay riesgo de delaminación ni de microgrietas que propaguen el desgaste bajo cargas cíclicas.
Control de espesor milimétrico
Podemos depositar desde 0,5 mm hasta 6 mm por pasada con una precisión de ±0,1 mm. Esto permite restaurar geometrías originales en álabes, impulsores y rodillos sin necesidad de mecanizados correctivos posteriores.
Menor dilución con el base
La concentración de energía del plasma permite fundir el polvo de aleación con una dilución inferior al 5 %. El resultado es una capa funcional que conserva la composición química deseada, sin contaminación del material base.
Proceso aplicable in situ
Nuestro equipo portátil de PTA permite realizar recubrimientos en planta, evitando desmontajes costosos. En molinos de cemento y bombas de lodos, hemos reducido los tiempos de parada a la mitad respecto al envío a taller.
Casos reales con más de 8.000 horas
Los álabes de turbina recubiertos con PTA en una central eléctrica acumulan más de 8.000 horas de operación continua sin desgaste significativo. El cliente repitió el proceso en tres unidades adicionales tras ver los resultados.